Hoy conocemos a Alexandra Xarrie, conócela más en su instagram: @alexandraxarrie_mentora

No olvides que puedes escuchar toda la entrevista desde mi Podcast “La moda está de moda” pinchando aquí. (También disponible en Spotify y Google Podcasts)

La moda comunica

Desde el principio de la humanidad, el hombre ha utilizado las prendas de ropa para sobrevivir, para refugiarse de las condiciones climatológicas, como pueden ser frío o calor, desde los esquimales a los tuaregs. Pero… ¿Qué funciones tiene hoy en día? Hoy en día, el vestuario habla; el vestuario, comunica.

Alexandra es una persona comprometida con el desarrollo de la sociedad, cambiando el mundo a través del crecimiento interior. ¿Su misión? Aportar cambios significativos, acompañándote en el proceso de descubrir tu mundo emocional, creciendo y generando una verdadera transformación. ¿Su mayor habilidad? Encontrar el freno emocional que te impide alcanzar tu propio potencial. Vive en Barcelona aunque realiza servicios presenciales y online.

· ¡Muy buenas, Alexandra! ¡Un placer tenerte con nosotros!  En nuestro podcast de hoy nos gustaría transmitir cómo la moda ha evolucionado desde ser un mero instrumento que se utilizaba en la caza durante la Prehistoria, donde la carne se utilizaba para alimentación y la piel se usaba como simple instrumento para refugiarnos de las condiciones climatológicas del momento, hasta hoy en día la moda cuando la moda habla, la moda comunica.

“¡Muchas gracias! Cierto, de hecho, los seres humanos y las mujeres en particular, nos vestimos para transmitir, para comunicarnos. Por eso, no nos vestimos igual para ir a la oficina que para salir a tomar una copa… Pero, sobre todo, nos vestimos en función de cómo nos sentimos por dentro, como elemento para ayudarnos a cambiar nuestras sensaciones con nosotras mismas. Si tú quieres sentir más autoestima por ti misma, por poner un ejemplo, tu ropa, tu imagen debe ser la que a ti te haga sentir que te quieres y que te valoras. Ese es el pilar fundamental, que lo que tú te pongas sea para ti primero, lo que a ti te hace sentir que te estás valorando y queriendo”.

La moda comunica

· La verdad que es increíble la confianza que aporta vestir determinada prenda y cómo se transmite a las personas que tenemos alrededor. Porque es cierto que en el amplio campo de la comunicación, la cual se podemos dividir en comunicación verbal (oral o escrita) o no verbal,  el vestuario o el punto en el que hoy nos centramos, forma parte de la comunicación no verbal, la que transmitimos sin palabras. Esta se basa en la forma de expresarnos, aptitud y actitud para enfrentarnos a un hecho y en la imagen externa, en lo que proyectamos a primera vista. Solo tenemos una oportunidad de dar una primera impresión, y eso es gracias al vestuario, maquillaje etc Pero sin olvidar que, al fin y al cabo, nuestra imagen externa es un reflejo de cómo nos sentimos por dentro.

“Es muy importante esto que has comentado de la comunicación verbal y no verbal  a la que muchas veces no se le da el peso que tiene realmente. Para poder expresarnos no verbalmente lo ideal sería que nos conociéramos perfectamente porque si estamos sintiendo una cosa y resulta que tu indumentaria está comunicando otra, entra la incoherencia que sucede cuando no nos conocemos lo suficientemente, hacemos más hincapié en el exterior que en el interior. Lo que nos da confianza es el cómo nos sentimos con esa prenda. Si, por ejemplo, cuándo te miras al espejo con esa prenda, te gustas y te sientes bien, este sentimiento crea un anclaje emocional que asociamos a la prenda. Por lo tanto, cada vez que la uses, te sentirás emocionalmente cómo cuando te la pusiste la primera vez. Es algo que le llamamos “calendario emocional”, que asignamos en un momento determinado”.

· ¿Qué es el calendario emocional?

“Saliéndonos un poco del ejemplo de lo que es la ropa. Una pareja se separa en agosto, por lo que el agosto siguiente, es muy probable que alguna de las dos personas de la pareja, reviva estas emociones que sucedieron en el agosto de la ruptura. Las emociones nos comunican siempre cosas, en un sentido u en otro”.

· Por lo tanto, podemos hablar de prendas de la suerte: ¿superstición, casualidad? Por ejemplo: el vestido de las citas. ¿Es por el vestido en sí o por la confianza que nos aporta llevarlo puesto, que nos hace actuar diferente?

 “A cada tipo de vestuario que usamos le conferimos una etiqueta emocional. Por eso, el traje chaqueta de las entrevistas te confiere seguridad, el vestido súper top de salir de noche te hace sentir femenina y sexy, o la sudadera gigante y los pantalones cargo te sientes súper cómoda; es como si hubiéramos asignado una emoción a cada tipo de ropa. Y si un día por ejemplo, tienes una cita con el traje de las entrevistas, seguro que por dentro estás pensando en si estarás suficientemente guapa para que te vean así”.

· Se puede decir que hablamos de “superprendas”. También recibirían este calificativo aquellas prendas que son ideales para ayudarnos a sentirnos bien en cada momento. Por ejemplo, el  traje de chaqueta aporta distanciamiento, elegancia y distinción. ¿Por tanto, el vestuario es un buen truco para tener más confianza en cada uno? ¿Cómo afecta, a nivel emocional, sentirnos más seguros?

“En realidad, asignamos la emoción a un tipo de ropa, cómo hemos comentado, pero lo que en realidad nos hace sentir de alguna manera u otra, son nuestras creencias sobre nosotras mismas. Pero la verdadera esencia nuestra no está en lo que nos transmiten las prendas, sino, en cómo me valoro yo y como impregno yo esa ropa (de cualquier tipo) con mi esencia, con mi sentimiento de merecimiento, con mi emoción de reconocerme atractiva y poderosa”.

· Además la moda nos ayuda, en gran medida, a adoptar el rol determinado que nos exige cada situación. Por ejemplo: No es igual ir vestido a un festival de música en verano con amigos que a una reunión familiar en un restaurante elegante.

“Sí, de hecho la sociedad nos ha impuesto roles que también asignamos a la ropa. Por eso, no iríamos a una reunión en un restaurante elegante con la indumentaria de la fiesta de la playa. Y quizás no deberíamos asignarle tanta importancia a la ropa, en este caso. Porque, si uno tiene educación y saber estar, ¿por qué su ropa tiene que primar en importancia?”

· Por lo tanto, se me plantea la siguiente pregunta: ¿Nos vestimos para nosotros mismos o para los demás? Porque bien es cierto que podríamos ir a la cena del restaurante como quisiéramos vestidos, siempre que no nos importaran las miradas de los demás. Pero, ¿sería cuestión de buena o mala educación o de falta de confianza en uno mismo? ¿Hay determinados lugares que llevan implícito un dress code?

“Lo auténtico sería vestirse para uno mismo, en concordancia con nuestro estado interior y lo que nos haga sentir cómodos emocionalmente.  Yo recuerdo, cuando hace muchos años, iba a las entrevistas de trabajo vestida con un traje exclusivo para ello. Y lejos de hacerme sentir cómoda y confiada en mi misma, me hacía sentir que iba disfrazada, porque el traje no era un reflejo fiel de mi personalidad. Por otro lado, no creo que vestir como uno mismo sienta deba tomarse como  mala educación, siempre claro, dentro de ser conscientes de que vivimos en sociedad y en comunidad”.

La moda comunica

· Siempre nosotros tenemos que ser fieles a nuestra esencia. Pero, es importante tener en cuenta nuestras características físicas. Esto sucede mucho con la percepción de nuestro cuerpo, que en el caso de la mujer se dividen en cinco los diferentes tipos de cuerpo: oval, triángulo, triángulo invertido, reloj de arena y rectangular. En teoría la silueta de reloj de arena es la silueta ideal, pero es importante saber qué tipo de cuerpo es el que más nos gusta a nosotras, para saber cuál nos define y saber cómo trabajarlo gracias al vestuario. Supongo que consiste en aceptación….

“Totalmente. Llegamos al tema de la aceptación de nosotras mismas. Desafortunadamente, le damos más valor a los estereotipos impuestos que a nuestra propia fuerza interna. Pero, lo primero yo debo  trabajarme primero mi  propia aceptación y luego a partir de aquí, ir a explotar visualmente  esas maravillas que yo tengo, potenciando así mi auténtica valía porque mi valor, no viene determinado por tener x o z forma de cuerpo, mi valor es cómo impregno yo con mi esencia la forma que tiene mi cuerpo y ese sería la raíz y el ideal de lo que nos haría sentir bien con nosotras mismas, conocer nuestra esencia y con ella impregnar nuestro cuerpo y vestirlo como consideres”.

· Por último, Alexandra, danos algún consejo sobre cómo podemos aportar cambios en nosotros mismos, descubrirnos (o redescubrirnos) emocionalmente para crecer al máximo interiormente y exprimir nuestro potencial.

“La clave para acompañar los cambios que nos sobrevienen y poder crecer con ellos, es el autoconocimiento, conocer tus luces y tus sombras y darles amor, darles espacio, lo cual no quiere decir resignarse a ser de una manera u de otra, sino que, conociendo lo que te gusta de ti y lo que quieres mejorar, te estarás amando completamente y ello te dará fuerza interior y seguridad. Invertir en desarrollo personal y que te acompañe alguien que ya ha hecho el camino es una forma de mejorar tu presente y tu futuro”.

· Muchas gracias Alexandra por dejarnos conocerte y participar en el podcast. ¡Un abrazo!